
Pillion es una comedia romántica irreverente y muy británica sobre dos hombres que no podrían ser más distintos… y que justamente por eso hacen chispas. Colin es tímido, correcto y vive siguiendo las reglas; Ray es un motociclista rudo, carismático y absolutamente libre. Cuando sus caminos se cruzan, Colin se ve arrastrado a un mundo de cuero, carreteras, caos emocional y decisiones impulsivas que jamás pensó tomar.
Entre humor ácido, situaciones incómodamente divertidas y mucha química, Pillion habla de deseo, identidad y de lo complicado (y emocionante) que puede ser soltarse y vivir sin pedir permiso. Una historia sexy, divertida y sorprendentemente tierna, perfecta para quienes aman las romances queer con actitud, risas y un poco de gasolina en las venas.
AL contrario de lo que afirma la sinopsis, no se trata de una comedia en absoluto! Es un drama centrado en el descubrimiento de la sexualidad del protagonista, quién explora los horizontes de la dominación y la sumisión. Se trata de una película que permite soñar que una vida aburrida y monótona puede cambiar de un día para el otro a través de una persona y que el primer amor no sólo lleva en la adolescencia, puede sorprender en cualquier momento.